Quitar los Tatuajes

¿Ya no te gusta tu tatuaje? …..esto es para ti…

Para quienes se arrepienten o se cansan de sus tatuajes, existe la posibilidad de removerlo.

Antes de la aparición del láser, existían métodos quirúrgicos bastante agresivos que consistían en cauterizar o extirpar la zona tatuada y añadir luego un injerto. Los resultados sin embargo, no eran del todo satisfactorios.

El láser permite ahora penetrar en la piel y destruir las partículas de color; de esta forma, la tinta se fragmenta y se va disolviendo. Para eliminar los tatuajes con esta técnica, son necesarias entre 4 y 6 sesiones (a veces más) con 4 semanas de intervalo, y el procedimiento requiere por lo general anestesia local.

Los resultados que se obtengan dependerán del color, extensión, localización y pigmentos del tatuaje (en algunos casos la eliminación es casi total, en otros pueden fijarse restos de color y en zonas como el escote o la espalda pueden aparecer cicatrices importantes).

Los colores más difíciles de eliminar son los rojos y verdes, y los más sencillos los negros y azules.

Los tatuajes verdes son muy resistentes porque en la composición de la tinta que se utiliza hay dióxido de titanio; un pigmento blanco utilizado en la fabricación de pinturas, lacas, plásticos y en la industria del papel.

En la tinta de los tatuajes (que suele contener disolventes, materiales orgánicos y metales diversos) este elemento se emplea para darle más brillo a los dibujos; y en las tintas de color verde, el dióxido de titanio está presente en una proporción de entre el 30% y el 40%.